Alimentación

Las personas con cáncer tienen riesgo de desarrollar deficiencias nutricionales que pueden ser el resultado del mismo cáncer o de los efectos secundarios de tratamientos comunes para el cáncer, tales como la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia. El cáncer afecta directamente el estado nutricional, alterando el metabolismo del cuerpo y haciendo que uno pierda el apetito. El cuerpo incrementa el uso de energía, lo cual significa que uno necesita más calorías para mantener su peso corriente y la masa corporal magra. La pérdida del apetito asociada con el cáncer probablemente es el resultado de cambios físicos, pero también puede deberse a una respuesta psicológica a la enfermedad. El cáncer también ocasiona cambios individuales en la capacidad del cuerpo para descomponer carbohidratos, proteínas y grasas. Estos cambios llevan a la pérdida de músculo y de grasa. Varios factores pueden contribuir al tipo y grado de deficiencias nutricionales:

  • Dónde se presenta el cáncer en el cuerpo
  • Qué tan grave está el cáncer en el momento del diagnóstico
  • Qué síntomas se presentan
  • El tipo y frecuencia del tratamiento contra el cáncer
  • Los efectos secundarios asociados con el tratamiento para el cáncer
  • La forma como el cáncer afecta la capacidad de uno para comer y tolerar alimentos y nutrientes